jueves, 6 de mayo de 2010

Las ventajas de la producción ecológica.

La agricultura tradicional, la de nuestros ancestros, la que se ha ido gestando con el cultivo, adaptación y mimo de las especies salvajes durante 7.000 años, la que ha ido mejorando la adaptación al medio de los seres humanos, con la aportación de nutrientes fundamentales para las defensas en situaciones adversas, ha sido fundamental para que hoy concibamos la agricultura ecológica tal cual es con la aportación de la sabiduría de la tradición, rota hace escasamente 70 años con la irrupción del uso de productos químicos, como abonos, herbicidas y pesticidas, en la producción agrícola y que traería consigo el desarrollo de la agricultura extensiva, forzándola aún más con la imposición del monocultivo, y por tanto perdiendo gran cantidad de sustancias que aportan a los seres humanos importantes defensas frente al medio o adquiriendo otras que nos vuelve vulnerables a las agresiones del medio.

¿Por qué debemos consumir alimentos ecológicos? La industria y la agricultura ecológicas son más sanos al no utilizar en su producción fertilizantes y pesticidas químicos que disminuyen la producción de sustancias defensivas para los seres humanos, mejorando las cualidades organolépticas de los alimentos, que también mejoran al no utilizar conservantes, potenciadores del sabor, etc., sino sólo sustancias naturales, como antigua y tradicionalmente se hacía, con el olor y el sabor de lo autentico. La mayor garantía alimentaria la tiene hoy día la producción agrícola ecológica, obligada a varios controles de calidad desde la certificación de la calidad de las tierras hasta 3 ó más controles durante la producción, y en caso de incumplimiento, retirada de la certificación. La producción ecológica está protegida por una estricta normativa de calidad y control. Por añadidura, fomenta un desarrollo rural sostenible.

Desde el inicio de esta década que estamos concluyendo, diversas investigaciones médicas, y en distintos países, han aportado conclusiones que ya debieran tenerse más en cuenta por los programas agrícolas de los países “civilizados”. En el año 2002, un grupo de investigadores británicos realizó un estudio en el que aseguran que el consumo de alimentos ecológicos podría reducir el riesgo de sufrir ataques cardíacos y el riesgo de sufrir cáncer. Afirman que los vegetales ecológicos contienen niveles de ácido salicílico seis veces por encima de los vegetales no ecológicos y que esto podría reducir ambos riesgos.

En los EE UU, año 2003, el debate sobre si los alimentos ecológicos son más saludables o no que los alimentos convencionales se encontró con nuevos resultados científicos. Expertos de la Universidad de California concluyeron que las frutas y los vegetales cultivados con métodos ecológicos contienen niveles más altos de antioxidantes. Los análisis realizados en productos como trigo y zanahorias demostraron que la reducción de pesticidas y herbicidas permite a las plantas producir una sustancia natural, denominada phenolics, que actúa como agente protector de las plantas. Estas sustancias contienen componentes naturales que poseen una actividad antioxidante capaz de combatir enfermedades provocadas por insectos. La aparición de esta sustancia natural disminuye con el uso de herbicidas y pesticidas utilizados en la agricultura convencional. “Esto explicaría por qué los niveles de antioxidantes son más elevados en alimentos ecológicos”, aseguró Mitchell, uno de los responsables del estudio, publicado en Journal of Agricultural and Food Chemistry. Los niveles de antioxidantes en productos ecológicos como el trigo pueden ser hasta un 58% más altos que en los del trigo convencional. En otros productos la cifra puede llegar al 50% más de antioxidantes, y en el caso de las zanahorias ecológicas la cifra llega hasta el 19%. Los expertos apuestan por una combinación de métodos de producción ecológicos con prácticas convencional para aumentar los niveles de antioxidantes.

En 2006, investigadores del Instituto de Investigación de Agricultura Ecológica de Suiza aseguraban que los cultivos ecológicos aportan muchos más beneficios que los cultivos actuales tanto a los consumidores como a las tierras de cultivo. La concentración en los suelos ecológicos de nitrógeno, fósforo y otros nutrientes naturales son entre un 31% y un 51% más altos en los cultivos ecológicos que en los convencionales. Esto convierte a los suelos ecológicos en más fértiles y permite mayor diversidad de nutrientes que absorben los suelos.

Julia Franco Zapata - Ecologistas en acción

Carcaboso, el primer municipio extremeño en declararse libre de transgénicos.

La Plataforma Extremeña Contra Los Transgénicos (PECT), constituida por más de 25 organizaciones tanto de ámbito extremeño como estatal, expresa su satisfacción por la aprobación de la Moción por la que se declara el municipio de Carcaboso (Cáceres) “Zona Libre de Transgénicos”, aprobado en el pleno del ayuntamiento el día 27 de Abril y declarado en acto público el 30 de Abril coincidiendo con la inauguración del Centro Agroecológico Demostrativo de Carcaboso. Se trata del comienzo de una campaña que persigue conseguir esta declaración en todos y cada uno de los municipios de la Cáceres y posteriormente en toda Extremadura.

“Expresamos hoy una profunda satisfacción pues vemos más cercano el deseo de la mayoría de los ciudadanos, que, conscientes de los peligros de estos cultivos modificados genéticamente (MG), quieren vivir en un mundo sin transgénicos”, afirma Mireia Llorente, representante en la PECT de Ecologistas en Acción.

La comercialización de alimentos transgénicos es un acto irresponsable que convierte a los consumidores en cobayas humanas. Las multinacionales agrotecnológicas se prometen grandes beneficios económicos, mientras el riesgo lo asumen los ciudadanos y el medio ambiente. Ante este panorama, las encuestas siguen mostrando el rechazo masivo de los consumidores a los transgénicos.

Doce años después de su introducción en los mercados, las grandes promesas de los cultivos transgénicos están muy lejos de hacerse realidad: Ni han aumentado el rendimiento de los cultivos; ni han mejorado la calidad de los alimentos y del medio ambiente; ni han contribuido a solucionar el problema del hambre en el mundo. Por el contrario, en los principales países productores están apareciendo ya problemas agronómicos relacionados con este tipo de cultivos, se están agudizando los problemas ambientales como el abuso de pesticidas y empeoran las situaciones de pobreza, injusticia y exclusión social.

En España, el país europeo con mayor superficie de cultivos transgénicos -80.000 hectáreas de maíz en 2009 según el Ministerio de Agricultura- existe una absoluta falta de control y de seguimiento de sus repercusiones, así como falta de transparencia y de trazabilidad, como ha puesto en evidencia el informe “La Imposible Coexistencia”.

Ante la agresión sin precedentes que suponen estos peligrosos cultivos, son ya 9 países, 172 las regiones y 4500 los municipios de toda la UE que se han declarado libres de transgénicos, lanzando así un claro mensaje a una Comisión Europea que sigue anteponiendo los intereses de las multinacionales a los de los ciudadanos y del medio ambiente. Un gran número de organizaciones sociales y agrarias lleva años reclamando la retirada de los cultivos transgénicos del territorio español, pues deplorablemente, ha sido estos años pionero y campo de pruebas de los cultivos transgénicos en la Unión Europea y la población agraria esta sufriendo presiones constantes (y falsas promesas), para que sus campos se llenen de variedades transgénicas, destruyendo así el modelo de agricultura que la sociedad les esta demandando.



Más información: extremaduralibredetransgenicos@gmail.com

miércoles, 5 de mayo de 2010

BioCultura entrega sus premios a las mejores iniciativas ecológicas de 2010.

BioCultura, la feria líder del sector en España, falló el pasado viernes los sextos premios consecutivos que entrega a las mejores iniciativas en el campo de los productos ecológicos y la defensa del medio ambiente en 2010. Estos premios no son un galardón de prestigio internacional, pero sí que son un reconocimiento por un trabajo bien hecho y por una apuesta firme y sostenida por un mundo descontaminado y una vida en armonía con la Tierra.

En el apartado de prensa fue reconocida la revista 'Agenda Viva' de la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente, en televisión el programa 'Medi Ambient' de la Televisión Valenciana, en radio el programa 'Planeta Vivo' de RNE4 y RNE5, y en Internet la website 'Biosfera'.

El economato 'Macabeo' de Madrid fue reconocido como la mejor tienda "bio" del año, mientras que la 'Bonapasta' (Espelta) del proyecto de Unión Local de Desarrollo Agrario desarrollada en El Moianès (Barcelona), lo fue por ser el mejor producto.

La feria BioCultura de Barcelona se celebró en el Palau Sant Jordi de Barcelona contó con la presencia de más de 700 expositores, en la que destacan las más de 16.000 referencias de productos alimentarios que en un único pabellón formarán el mayor sector del salón, organizado por la Asociación Vida Sana.

Biocultura cerró las puertas de su XVII edición en Bacelona el domingo a las 20h, tras cuatro días de éxito de públco, negocio e información y divulgación.

Fuente: www.vidasana.org

martes, 4 de mayo de 2010

El aceite de oliva como protector del estómago.

El aceite de Oliva podría proteger contra la colitis ulcerosa

La colitis ulcerosa es una enfermedad inflamatoria del intestino que causa úlceras en el revestimiento del recto y el colon, dando lugar a dolor abdominal, diarrea y pérdida de peso. Ahora, un nuevo estudio ha descubierto que un aumento en el consumo de aceite de oliva puede ayudar a proteger contra esta enfermedad.

En el estudio participaron más de 25.000 personas de Norfolk (Reino Unido), con edades comprendidas entre 40-65 años y que fueron reclutadas entre 1993 y 1997. Ninguno de los participantes tenía colitis ulcerosa al inicio del estudio. En el 2002, 22 participantes habían desarrollado la enfermedad. Los investigadores compararon las dietas de estas personas con las que no habían desarrollado la enfermedad y descubrieron que aquellos con el mayor consumo de ácido oleico tenían un 90% menos de probabilidades de desarrollar colitis ulcerosa.

El ácido oleico es un ácido graso monoinsaturados encuentra en alimentos como el aceite de oliva, el aceite de cacahuete, el aceite de semillas de uva, la mantequilla y algunas margarinas.

Según señaló en un comunicado de prensa el director del estudio, el Dr. Andrew Hart, de la Facultad de Medicina de la Universidad de East Anglia, "el ácido oleico parece ayudar a prevenir el desarrollo de la colitis ulcerosa bloqueando las sustancias químicas del intestino que agravan la inflamación presente en esta enfermedad".
"Estimamos que alrededor de la mitad de los casos de colitis ulcerosa se podrían evitar si se consumieran grandes cantidades de ácido oleico. Dos o tres cucharadas de aceite de oliva al día podrían tener un efecto protector", añadió.

El estudio fue presentado recientemente en el congreso “Digestive Disease Week” de Nueva Orleans.

Fuente: My Optimum Health / www.euroresidentes.com

lunes, 3 de mayo de 2010

Bioplástico a base de algas.

El fabricante de bioplásticos Cereplast ha desarrollado un material creado a partir de algas, que tiene propiedades similares a las del plástico tradicional y es equivalente a los productos a base de almidón. De momento, se trata de un prototipo pero sus aplicaciones ya tienen como objetivo las piezas de automoción, equipos informáticos y cualquier tipo de recipiente. A finales de 2010 estará en el mercado.

La empresa californiana pensó en el potencial de las algas al comprobar la cantidad de biomasa resultante tras los procesos para elaborar combustible. Esa biomasa seca la convirtieron en polvo y la mezclaron en un 35-50% con polipropileno u otra resina tradicional mediante un método patentado. El resultado "es exactamente como un material convencional - bastante fuerte, presenta ventajas similares a los equivalentes con materiales a base de almidón", asegura Frederic Scheer, fundador y consejero delegado de Cereplast. Y añade que también tiene una tolerancia a altas temperaturas.

Al principio, el plástico de algas tenía un fuerte olor a pescado, pero la compañía ha descubierto la manera de resolver este inconveniente. Su objetivo es llevar el prototipo híbrido al mercado a finales del año, entre noviembre y diciembre. La versión elaborada al 100% con algas y completamente compostable podría estar lista entre tres y cinco años. Como sea, el material logrado hasta la fecha podrá reciclarse con facilidad.

Scheer cree que el plástico 100 por cien de algas será un ganador. El uso de las algas puede aumentar sin problemas porque no afecta a los cultivos de alimentos, como puede suceder con los bioplásticos a base de almidones de maíz. Además, el proceso de este bioplástico se complementa con la producción de combustibles a partir de las algas en vez de competir. Por otro lado, los cultivos artificiales de algas de alto rendimiento se pueden cosechar en dos meses. Un proceso rápido, gracias a una materia prima abundante como la hierba.

Fuente: www.ecogaia.com

domingo, 2 de mayo de 2010

Alimentación para combatir el estrés.

Dieta para la gestión de estrés: la dieta puede ayudar a controlar el estrés y la tensión.

La gestión del estrés puede ser una poderosa herramienta para mantenerse sano. Hay pruebas de que demasiada presión no sólo nos pone de mal humor. Las personas que están bajo un estrés constante son más vulnerables a todo, desde resfriados a padecer de tensión arterial alta o enfermedades coronarias. Aunque hay muchas maneras de hacerle frente, una solución es tomar alimentos que combatan el estrés.

Alimentos anti estrés: ¿cómo funcionan?

Los alimentos pueden combatir el estrés de varias formas. Algunos alimentos aumentan los niveles de serotonina, una sustancia química del cerebro que actúa como calmante. Otros alimentos pueden reducir los niveles de cortisol y la adrenalina, hormonas del estrés que vasn perjudicando al cuerpo con el paso del tiempo. Por último, una dieta nutritiva puede contrarrestar el impacto del estrés, reforzando el sistema inmunológico y reduciendo la tensión arterial.

Alimentos que ayudan a combatir el estrés

Hidratos de carbono complejos: todos los hidratos de carbono hacen que el cerebro fabrique más serotonina. Para lograr un suministro constante de esta sustancia química que nos hace sentirnos bien, lo mejor es tomar hidratos de carbono complejos, que se digieren más lentamente. Entre las mejores fuentes están la avena, las pastas, el pan y los cereales integrales. Los hidratos de carbono complejos también nos pueden ayudar a sentirnos equilibrados, estabilizando los niveles de azúcar en sangre.

Hidratos de carbono simples: los dietistas suelen recomendar eliminar los hidratos de carbono simples, entre los que se incluyen los dulces y los refrescos con gas. Sin embargo, estos alimentos pueden proporcionar un alivio a corto plazo de la irritabilidad causada por estrés. Los azúcares simples se digieren con rapidez, dando lugar a un aumento de la serotonina.

Los cítricos: Los estudios sugieren que la vitamina C puede reducir los niveles de hormonas del estrés, al mismo tiempo que refuerza el sistema inmunológico.

Las espinacas: el magnesio ayuda a regular los niveles de cortisol y suele estar bajo cuando estamos bajo presión. Unos niveles demasiado bajos de magnesio pueden desencadenar dolores de cabeza y fatiga, agravando los efectos del estrés.

Pescado azul: los ácidos grasos Omega-3, que se encuentran en pescados como el salmón y el atún, pueden evitar aumentos repentinos de las hormonas del estrés y proteger de enfermedades coronarias.

Té Negro: las investigaciones sugieren que el té negro nos puede ayudar a recuperarnos de sucesos estresantes con mayor rapidez, porque ayuda a reducir los niveles de cortisol después de situaciones de estrés. El café, por el contrario, puede aumentar los niveles de cortisol.

Pistachos: los pistachos pueden suavizar el impacto que tienen las hormonas del estrés en el cuerpo. Comer un puñado de pistachos al día puede disminuir la tensión arterial, de forma que no se eleve tanto si tenemos un subidón de adrenalina.

Aguacates: el potasio ayuda a reducir la hipertensión y medio aguacate tiene más potasio que un plátano de tamaño mediano.

Almendras: las almendras contienen vitamina E que refuerza el sistema inmunológico, y varias vitaminas B, por lo que pueden hacer que el cuerpo sea más resistente durante los episodios de estrés.

Vegetales crudos: las verduras crudas pueden combatir los efectos del estrés de una manera puramente mecánica. Masticar apio o palitos de zanahoria ayuda a relajar una mandíbula tensa, previniendo los dolores de cabeza por tensión.

Aperitivos nocturnos: los hidratos de carbono antes de acostarse pueden acelerar la liberación de serotonina y ayudarnos a dormir mejor. Sin embargo, tomar mucha cantidad de alimentos pesados antes de acostarse puede provocar acidez estomacal, por lo que conviene ceñirse a algo ligero como el pan tostado y mermelada.

Leche: otro destructor del estrés antes de acostarse es un vaso de leche tibia. Los investigadores han descubierto que el calcio puede reducir los espasmos musculares y aliviar la tensión, además de reducir la ansiedad y los cambios de humor relacionados con la PMS. Los dietistas generalmente recomiendan leche desnatada o semidesnatada.

Suplementos herbales: hay muchos suplementos a base de hierbas que afirman combatir el estrés. Uno de los más estudiados es la hierba de San Juan. La raíz de valeriana es otra hierba que se dice que tiene un efecto calmante.

Fuente: www.euroresidentes.com

sábado, 1 de mayo de 2010

¿Cosméticos? Sí, pero ecológicos.

La mayoría de productos de belleza que encontramos en el mercado contienen multitud de sustancias químicas susceptibles de provocar alergias. Ante esta realidad, la cosmética ecológica ofrece una alternativa natural cuyos ingredientes y ciclo de vida respetan nuestra salud y la del medioambiente.

Cada vez es mayor el número de efectos secundarios debidos al uso de cosméticos convencionales: según la Agencia francesa de Seguridad de los Productos Sanitarios (Afssaps), en 2008 se detectaron 193 efectos secundarios debido a los mismos. En el año 2007 habían sido 126, y 104 en 2004. El 66,5% de estos efectos están considerados como graves.

Según los datos aportados por Afssaps, el 70% de los casos registrados son de carácter alérgico. El estudio de los diversos casos de alergia desveló que se habían utilizado productos compuestos por las siguientes sustancias alergénicas: óxido de vitamina K1, ácido glicirrhetínico, galato de propilo, metileno bis-benzotriazolil tetrametilbutilfenol, hidrosilatos de proteína de trigo, etc.

Por otro lado, un 30% de los efectos secundarios registrados son de naturaleza no alérgica: de 193 efectos declarados, un 11% eran reacciones de irritación y el 19% eran casos de convulsiones y cuadros de acidosis metabólica.

Los productos implicados en todos los casos en que se registraron efectos secundarios pueden clasificarse como:

Alergénicos: tatuajes, tintes capilares, productos de cosmética facial y corporal, productos de higiene…

Irritantes: productos de cuidado del cabello, cremas corporales, cuidado facial, etc.


Dada la cantidad y variedad de cosméticos que utilizamos de forma cotidiana, y teniendo en cuenta que la gran mayoría de ellos contiene moléculas sintéticas en sus composiciones, resulta de vital importancia considerar la adquisición de cosmética natural y ecológica certificada.

¿Qué ingredientes y procedimientos de fabricación hacen diferentes a los cosméticos certificados de los no certificados?

La utilización de ingredientes naturales

Los cosméticos ecológicos certificados contienen un mínimo de 95% de ingredientes naturales. Independientemente del porcentaje del total de ingredientes provenientes de la agricultura ecológica impuestos por los diferentes sellos o marcas, los cosméticos ecológicos deben cumplir una serie de requisitos referentes a su composición:

Los ingredientes naturales (el agua que se añade al final de la fabricación de un producto se considera como un ingrediente natural) no pueden estar contaminados por metales pesados (cadmio, mercurio, plomo, cromo, cobre, níquel, zinc, arsenio o selenio), hidrocarburos cancerígenos (benceno, tolueno, xileno) ni hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), pesticidas, P.C.B y P.C.D.D./F. (dioxinas), residuos de medicamentos (antibióticos de síntesis, anabolizantes, etc.). También están prohibidos los nitratos para los productos vegetales y las nitrosaminas, clasificadas como cancerígenas por la Organización Mundial de la Salud.

Los ingredientes marinos se autorizan siempre y cuando resulten inocuos para la salud del consumidor, y los vegetales solamente cuando no provengan de especies en peligro de extinción según la catalogación europea (CE 338/97) e internacional de la Convención de Washington.

Las materias primas de origen animal están totalmente prohibidas
Los cosméticos ecológicos no pueden contener:

- Colorantes sintéticos, que pueden ser absorbidos por la piel, especialmente los colorantes azoicos. Normalmente se utilizan colorantes de origen vegetal y mineral (óxido de hierro, arcilla).
- Perfumes de síntesis que contengan ftalatos, perturbadores endocrinos, éter de petróleo, etc. Se autorizan aceites esenciales, extractos acuosos, alcohólicos e hidroalcohólicos, glicerina y extractos vegetales (extracto puro 100%).
- Antioxidantes y conservantes de síntesis (parabenes, fosfatos, óxidos tóxicos, vitamina E y C de síntesis y aceites esenciales de síntesis).

Se suelen utilizar los conservantes no tóxicos de origen natural, extractos sin disolventes sintéticos y sustancias tóxicas (alcohol/etanol de calidad ecológica, acido acético, cítrico, láctico, aguas florales ecológicas, de tanino, de vitamina E y C natural).


Si no existe una alternativa natural, se pueden tolerar conservantes producidos por reacción química: ácido benzoico, sus sales y su éster etílico (máximo 0,5% en el producto acabado), el ácido dehidroacético y sus sales (máximo 0,6% en el producto acabado).

Todas estas sustancias se deben mencionar en el envase como “agente conservador”, conforme a la Directiva de Cosmética Europea 76/768/CEE.

- Los disolventes de síntesis están prohibidos (alcohol no ecológico, acetona, aceites minerales y derivados provenientes del petróleo). Se suelen utilizar el agua, el etanol/alcohol de origen vegetal y de calidad ecológica, la miel ecológica, el azúcar ecológico, el vinagre y el vino ecológicos.

- Los aceites y grasas vegetales de síntesis como el ricino “Castor Oil" no están autorizados. Se suelen utilizar aceites grasos vegetales ecológicos como la manteca de coco, la glicerina etc.

- Los filtros de rayos ultravioleta de síntesis están prohibidos. Sólo se toleran los filtros vegetales o minerales como el extracto de café, de germen de trigo, dióxido de titanio u óxido de zinc.

No están autorizados los emulsionantes de síntesis como siliconas, correctores de PH (ácidos minerales), gelificantes (polímeros de síntesis), emulsionantes y tensioactivos (la familia de los glicoles) y el añadido de óxido de etileno, ceras y engrasantes (lubrificantes a base de silicona).

Sólo se autorizan procesos de fabricación sencillos y no contaminantes: procedimientos mecánicos como la trituración, la esterilización suave, el tamizado y los procesos químicos y físicos simples como la destilación al vapor de agua, la cocción, la fermentación, la hidratación etc.

Procesos pesados como la química del cloro (gas clorado y todo derivado del cloro), la irradiación, la ionización, los tratamientos al mercurio o al óxido de etileno están prohibidos en los productos cosméticos ecológicos certificados, al igual que la utilización de disolventes provenientes de la industria petroquímica (hexano, tolueno, benceno) y enzimas derivadas de OGM.

Lo esencial es mantener la estructura original del carbono orgánico. Las modificaciones químicas deben limitarse a los grupos funcionales con el fin de conservar el medioambiente y mantener la biodegradabilidad. Además, las sustancias transformadas deben provenir exclusivamente de materias primas renovables.

Los envases de la cosmética ecológica y natural deben ser reciclables y el proceso de su fabricación debe haberse llevado a cabo con el menor gasto energético posible. Asimismo, los envases no deben incluir policloruro de vinilo (PVC) ni poliestireno expandido, que pueden producir cloro.

Para los envases de la cosmética ecológica suelen utilizarse cartón reciclado, cristal y papel biodegradable al 100%. Del mismo modo, ciertos gases propulsores de origen petroquímico están prohibidos (propano, butano, isobutano, óxido de dimetil o dimetil eter ) y sólo se autorizan gases inertes tipo CO2.

Además, toda tecnología relacionada con la genética o la manipulación genética está prohibida y los cosméticos ecológicos jamás son probados en animales.

Fuente: Ladyverd