viernes, 7 de enero de 2011

¿ Causan los colores de los alimentos sintéticos la hiperactividad ?

Los críticos culpan a los aditivos de activar los problemas de conducta en los jóvenes.

Los colorante de los alimentos es la razón por la cual las cerezas confitadas son de color rojo en lugar de beige y de que las lenguas de los niños a veces parezcan extrañamente azul. Pero los colorantes artificiales puede hacer más que hacer que los alimentos procesados parezcan vibrantes y caprichosos. Algunos culpan a los aditivos de activar los problemas de conducta en los jóvenes.

A consecuencia de la investigación publicada en la revista The Lancet, el Parlamento Europeo el año pasado comenzó a exigir que los alimentos que contienen productos colorantes sintéticos deben llevar una etiqueta de advertencia diciendo que "el consumo puede tener un efecto adverso sobre la actividad y la atención en los niños."

Ahora, los EE.UU. Food and Drug Administration ha programado una audiencia en marzo sobre el impacto negativo de los colorantes de los alimentos sobre la salud de los niños. El Centro para la Ciencia en el Interés Público, o de CSPI, está pidiendo a la agencia la prohibición de alimentos con colorantes sintéticos y colocar advertencias en los productos hasta que los colores se quiten.

Los colorantes se utilizan con frecuencia para mejorar el aspecto de los cereales azucarados, dulces, refrescos, snacks con sabor a fruta, comida rápida y otros productos que están dirigidos a niños y tienen poco valor nutritivo, dijo el CSPI en la petición de un ciudadano firmado por 18 médicos y investigadores. Dado que existen alternativas de origen natural, el uso continuado no vale la pena ante cualquier riesgo potencial, dijo.



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"¿Cuál es el beneficio? Para hacer la comida chatarra aún más atractivo para los niños de lo que ya es?" preguntó el Director Ejecutivo del CSPI, Michael Jacobson.

Otros expertos dicen que los colorantes de los alimentos, que requieren la aprobación previa a la comercialización, son algunos de los aditivos más estrictamente regulados en el mercado y hay poca evidencia de la relación a largo plazo entre los colores de los alimentos y la hiperactividad.

"El (los colorantes sintéticos alimentarios) utilizados en los EE.UU. son absolutamente seguros", dijo Joseph Borzelleca, profesor emérito de Farmacología y Toxicología en la Universidad Virginia Commonwealth University School of Medicine. El color de los alimentos son uno de los más estudiados de los ingredientes alimentarios. "

Este no siempre ha sido el caso. Originalmente los ingredientes, de origen natural, se utilizan para hacer que la comida se vea más atractiva - azafrán, por ejemplo, al arroz le dió un tinte amarillo. En la década de 1850, los fabricantes comenzaron a utilizar colorantes de alquitrán de hulla de larga duración para aclarar tanto la tela y los alimentos, una práctica que afectó a un sinnúmero de consumidores confiados.

Cerca de 200 sustancias que estaban en uso cuando las pruebas de seguridad se realizaron, finalmente, en 1960, sólo unos pocos sobrevivieron al proceso de prueba.

Hoy en día, los nueve colores sintéticos aprobados para su uso en los alimentos - lo que significa que ha sido certificado por la FDA - se utilizan principalmente para ayudar a restaurar el color arrastrado por la transformación industrial, incluso las variaciones naturales y los alimentos parecen más atractivos o divertidos ". "

Los fabricantes también pueden utilizar tintes hechos de plantas, animales o fuentes minerales, tales como la remolacha, de color caramelo o color uva, pero los colores a base de petróleo son más baratos y pueden ser más consistentes.

"El contenido de un color natural como la piel de la uva varía, dependiendo de donde son cultivadas, la temporada, el tipo de productos químicos utilizados y la cosecha", dijo Borzelleca. "Pero con colores aprobados que esta reservando la misma cosa cada vez."

Los colorantes sintéticos de los alimentos han sido sospechosos de provocar problemas de conducta en los niños desde la década de 1970, cuando Ben Feingold, alergólogo pediatra empezó a tratar las alergias poniendo a los niños dietas de eliminación,es decir, libre de colorantes alimentarios sintéticos y conservantes. Pero las ideas de Feingold, ahora promociona como una manera de tratar a los niños con trastorno por déficit de atención, nunca fueron convincentes.

El tema resurgió en 2007 después de que investigadores de la Universidad de Southampton publicaran en The Lancet que el comportamiento hiperactivo aumentó en dos grupos de niños - 3 años de edad y las edades de 8 y 9 - cuando se consumen dos diferentes mezclas de colorantes artificiales, además de un conservante.

A diferencia de estudios previos, los investigadores de Southampton descubrieron que el efecto se producía en los niños de la población en general, no sólo en aquellos cuyos padres se sospecha que fueron sensibles a los colorantes de los alimentos. Y el estudio no sólo se basa en las calificaciones de los padres de la conducta de sus hijos, que puede estar sujeto a sesgo, sino que también se utilizan calificaciones generadas por profesores, investigadores y equipos.

La británica Food Standards Agency, que encargó el estudio, posteriormente aconsejó a los padres interados reducir o eliminar seis colorantes de las dietas de sus hijos. Un comité del Parlamento Europeo a continuación, votó a favor de prohibir todos los tintes sintéticos en los alimentos consumidos por los bebés y niños pequeños.

La FDA mantiene que hay "ninguna evidencia" de un vínculo entre los colorantes y la hiperactividad. Cuando se revisó el estudio de Southampton, la agencia "no encontró ninguna información que sugiera de los cambios de comportamiento que se observaran fueran adversos, perjudiciales o de mala adaptación." Una de las deficiencias del estudio, la FDA dijo, fue que se utilizó una mezcla de aditivos de color y el conservante benzoato de sodio, por lo que es imposible saber qué aditivos individual fue responsable del efecto.

Los investigadores, que han sido invitados al panel de marzo de la FDA, reconocieron que se necesitan más estudios, pero no están de acuerdo con la opinión de la FDA de que los efectos no fueron suficientes para justificar la acción.

Mientras que muchos factores pueden influir en la hiperactividad en los niños, incluidos los genes y el medio ambiente, "no hay buena evidencia de que los colores artificiales de los alimentos también puede aumentar los niveles de hiperactividad", dijo Jim Stevenson, autor principal del estudio y profesor emérito en la Facultad de Psicología de la Universidad de Southampton.

Ciertos colorantes de alimentos, incluyendo amarillo FD & C No. 5, también pueden desencadenar reacciones de tipo alérgico en algunas personas, pero los alergólogos tienen en cuenta que muchos alimentos naturales también pueden causar estos síntomas.

"Algunas sustancias químicas presentes de forma natural en las fresas, piña o algunos insecticidas utilizados en la fruta también molestan a algunas personas", dijo Michael B. Foggs, jefe de la alergia, asma e inmunología de Advocate Medical Group de Advocate Health Care. "Los niños deben ser obligados a comer alimentos carentes de colorantes artificiales debido a que un pequeño porcentaje de los niños son molestados por los efectos secundarios reconocibles?"

La incertidumbre sobre la evidencia deja a los padres con muchas preguntas y pocas respuestas de los pediatras.

Aaron Donnell, un alergólogo y pediatra del Children's Memorial Hospital y Illinois Masonic Hospital, dijo que si los padres tienen preguntas sobre el trastorno por déficit de atención, se les dice que la piel o las pruebas de sangre no va a ayudar, pero puedes probar a eliminar el gluten, azúcar, colorantes o conservantes de la dieta del niño. "Al menos la mitad recibe alguna mejora mediante el ajuste de su dieta", dijo.

Soledad Erickson, un profesor de Chicago, fue a visitar a Donnell después de que ella sospechara de que los colorantes alimentarios afectaban a dos de sus hijos. Su hija Marcela, 8 años, tenía cambios de humor severos, y Sydnie, 5 años, estalló en erupciones graves.

Tanto las niñas mejoraron después de eliminar los productos químicos de su dieta, dijo.

"Marcela se centró más y presta atención", dijo Erickson, añadiendo que los signos de los viejos problemas reaparecen cuando colorantes alimentarios se cuelan de nuevo en las dietas de las chicas. "Ella es mucho más feliz y amable desde que he sacado los tintes. Si la conocí el año pasado, nunca pensaría que esta era la misma niña."

En la clínica Ari Goldstein, por su parte, los padres suelen ser aconsejados sobre los beneficios potenciales de cambios en la dieta de los niños que son diagnosticados con dificultades de aprendizaje o problemas de conducta.

Goldstein, director del Centro de Soluciones de aprendizaje cognitivo en Chicago y Highland Park, dijo que él sabe que se necesita más investigación. Sin embargo, insta a los padres a "limpiar" las dietas de sus hijos, que incluía la eliminación de muchos alimentos refinados y procesados tanto como sea posible y la incorporación de los alimentos enteros.

"He visto algunos casos en que la eliminación de colorantes sintéticos ha mejorado enormemente los patrones de comportamiento, sin embargo, otras intervenciones dietéticas también estaban en juego", dijo Goldstein.

Algunos fabricantes y minoristas ya se están moviendo para sustituir los colorantes sintéticos con alternativas naturales en sus productos. Ambos Whole Foods y Trader Joe's se han comprometido a no vender productos con colorantes alimentarios sintéticos. Starbucks no permite los tintes en sus bebidas o productos de pastelería, Necco ha cambiado a más seguros colorantes naturales para sus obleas y Frito-Lay es la prueba de los bocadillos libre de tinte, de acuerdo con CSPI.

Muchas empresas también han reformulado los productos para ajustarse a la normativa en Europa. Por ejemplo, la fresa de Kellogg's barras de cereal Nutri-Grain vendidos en los EE.UU. contienen Roja N º 40, N º 6 Amarillo y Azul N º 1. Pero en el Reino Unido, las barras de cereales contienen alternativas naturales: rojo de remolacha, el achiote y el pimentón extra.

"No creo que los tintes sean buenos para nada", dijo el Dr. Alan Greene, profesor clínico de pediatría en Stanford University School of Medicine que firmaron la petición de CSPI. "El único beneficio es para engañar a comer la comida o para que se vea más saludable de lo que es."

Por: Julie Deardorff

miércoles, 5 de enero de 2011

INSECTICIDA ECOLÓGICO DE NEEM SOLIDARIO.

A ojos de un profano resulta imposible conectar con éxito los preceptos de la iniciativa empresarial con los valores de una ONG, una tarea que se complica aún más cuando, a su vez, en este novedoso formato se compaginan la agricultura ecológica y la tecnología.

No obstante, si se tiene en cuenta la hoja de ruta profesional de Diego Díaz González, cuya actividad laboral se ha desarrollado en torno a estos ámbitos, comienzan a encajar las piezas de este puzzle que ha dado como resultado un ambicioso proyecto llamado Neemland Ecosystem, que ha sido merecedor de varios premios como el de la Fundación Empresa de la Universidad de La Laguna y, más recientemente, el segundo galardón de la última convocatoria de Tenerife Innova para la creación de empresas de base tecnológica.

En concreto, la idea que ya está poniendo en práctica Díaz González junto con su socio Ibrahima Sarr (estudiando africano becado por el Gobierno de Canarias para cursar estudios de postgrado en las islas), tiene como base la semilla de un árbol conocido como Neem a partir del cual se extrae un aceite que se utiliza como insecticida natural.

Por si fuera poco, y como si se tratara de una hermosa fábula contemporánea, la base operativa de esta empresa se ubica en Touba Toul, una pequeña comunidad rural del interior de Senegal, en la que se ha instalado una pequeña fábrica en la que trabajan ocho personas, a las que se suma una red de 150 mujeres recolectoras de semillas.

Al respecto, el promotor de Neemland Ecosystem recuerda que "no nos olvidamos nunca que venimos del mundo de la ONG y, por eso, aunque lógicamente se trata de un negocio, nuestro ánimo de lucro es muy limitado". De hecho, uno de nuestros mayores alicientes es facilitar el desarrollo de esta comunidad, "a la que estamos formando y ayudando a introducir una nueva actividad económica", apostilla.

A su vez, precisa que "nos hemos comprometido a que, como mínimo, un 20% de los beneficios que obtengamos se inviertan en las regiones donde tengamos redes de recolectoras". Así, para el caso de Touba Toul, explica que se destinará a equipamiento social, ya que en la zona hace falta desde un aula escolar, mejorar el dispensario médico e incluso algunas infraestructuras deportivas".

Además, agrega que pretende dotarles de un huerto comunitario que les dé formación y también para el propio abastecimiento de la gente del lugar, introduciendo cultivos como la lechuga y el tomate, ya que, a pesar de ser comunidades agrícolas, se suelen dedicar al monocultivo del cacahuete o el mijo.

Al margen de esto, Díaz subraya que "buena parte de los beneficios que se generen se emplearán en la mejora de la producción y en materia de investigación".

De hecho, señala que además de las propiedades como insecticida ecológico, la semilla del Neem (Azadirachta índica) "tiene aún muchas más aplicaciones por explotar, ya que posee capacidades fúngicas, antibacterianas y antivirales, por lo que la gama de parásitos que podría controlar es muy amplia".

Igualmente, está convencido de que el fruto de este árbol, que a pesar de que hay escritos que hablan sobre él que se remontan al año 3000 antes de Cristo es un gran desconocido hoy en día, "podría ser también de gran utilidad para combatir enfermedades como el cáncer o atajar problemas peridentales, infecciones de diferentes tipos, ayudar a la cicatrización de heridas y actuar sobre todo tipo de inflamaciones".

Precisamente, este es uno de los proyectos que Díaz tiene planeado para desarrollar en Tenerife, donde, en breve, abrirá una fábrica para "producir el primer insecticida ecológico de Canarias", creando cinco puestos de trabajo, que -según destaca- en sintonía con la filosofía de la empresa, se tratará de personas en exclusión social. Una estructura que se completará con la creación de una empresa de base tecnológica para investigar las inmensas posibilidades de este cultivo y, por último, un huerto dedicado a la agricultura ecológica, donde se aplicarán y se podrán comprobar los resultados del novedoso insecticida ecológico que espera comenzar a comercializar en unos meses.

M.R/J.R. HERNÁNDEZ-ELDIA.ES

martes, 4 de enero de 2011

Antiácidos naturales tras los excesos navideños.

En Navidad son frecuentes las comidas copiosas entre todos los comensales y es difícil resistirse a tanta tentación. Incluso en el caso de las mujeres embarazadas, aunque el propio estado predispone a cuidar la dieta de los excesos de grasas y azúcares, tanto por la salud del niño como por las molestias digestivas que puede experimentar la mujer. Los excesos se plasman en comer más cantidad de la considerada adecuada, ya sea ensalada condimentada con abundante salsa, el típico guiso de carne -tan delicioso como contundente- o los densos postres tradicionales, como polvorones, mazapanes y turrones. La limitación a la ingesta de ciertos medicamentos durante el embarazo obliga a pensar en formas naturales de aliviar y combatir las molestias digestivas y los dolores de cabeza derivados de un empacho. La clave está en seleccionar alimentos, condimentos e infusiones que por sus propiedades antiácidas naturales se pueden incluir con naturalidad en los menús festivos. No obstante, estos consejos son útiles para cualquier persona que tenga el estómago delicado o que note con facilidad las molestias derivadas de una comida abundante.

Antiácidos naturales para combatir la acidez

La acidez en la mujer gestante se debe en gran medida a la presión que ejercen el feto y la placenta sobre los órganos digestivos conforme progresa el embarazo. Esta situación provoca que los ácidos del estómago refluyan hacia el esófago y causen malestar, con sensación de ardor o quemazón en la boca del estómago como síntoma más característico.

No obstante, en la época navideña se suman otros factores que agravan la situación de acidez común durante el embarazo. Las comidas muy copiosas, grasas y con exceso de condimentos, la ingesta de café u otras bebidas irritantes de la mucosa gástrica, son ejemplos comunes de los excesos navideños. Además, echar la siesta después de comer ayuda al descanso pero no a la digestión, ya que en posición horizontal aumenta la posibilidad de reflujo gastroesofágico.

Para mejorar el malestar digestivo, conviene comenzar por una buena selección de alimentos que, por sus propiedades naturales, ayudan a neutralizar la acidez o, al menos, no la acentúan. Se deben incluir en el resto de las comidas semanales platos suaves de arroz, zanahoria cocida y manzana cocida o asada, que por su sencilla y suave digestión contribuyen a neutralizar la acidez y a que se desinflame antes la mucosa digestiva irritada. En los desayunos o en los tentempiés, a media mañana o a mitad de la tarde, se pueden incluir copos de avena, ricos en mucílagos, un tipo de fibra con efecto emoliente.

A esta sencilla selección de alimentos se suman una serie de consejos que tienen la finalidad de combatir el malestar consecuente de los excesos navideños.

* Distribuir la alimentación en cinco o más comidas al día, para reducir el volumen de alimentos por toma y no dejar pasar más de tres horas sin comer o beber algo, mejora las molestias estomacales.
* Comer despacio y masticar lo suficiente cada bocado.
* Dejar pasar al menos dos horas después de comer o de cenar para acostarse.
* Preferir alimentos jugosos que apenas precisan grasa ni cocción prolongada.
* Reducir el consumo de alimentos grasos y evitar los muy salados, ahumados o en escabeche.
* Limitar las salsas muy grasas elaboradas con huevo, exceso de aceite, nata o queso, tipo mayonesa, carbonara u holandesa.
* Evitar alimentos que estimulan la secreción ácida gástrica como el café o los ácidos (salsa de tomate, zumos y frutas ácidas), en particular si ya se padecen trastornos digestivos.
* No consumir muy seguido cantidades excesivas de azúcar o de dulces, ya que se enlentece la digestión.

Al sazonar los platos se tendrán en cuenta las propiedades de los condimentos y las especias. Entre los ácidos, es preferible emplear el vinagre de manzana y el zumo de limón al vinagre de vino. Se pueden utilizar como aliño de ensaladas, o como ingrediente de bebidas, el agua de limón o el jugo de zanahoria y limón. Las verduras aliáceas como el ajo, la cebolla en todas sus variedades o el puerro se digieren mejor cocidas que crudas.

Entre las hierbas aromáticas, las hay que ayudan a la digestión, como el estragón, el eneldo, el laurel, el tomillo, el anís estrellado, el hinojo y el comino. Si se van a usar especias en el cocinado de las recetas, conviene recordar que las pimientas en sus distintas variedades y presentaciones (negra, blanca, cayena y verde), el pimentón picante y la guindilla son fuertes para los estómagos delicados.

www.consumer.es – EROSKI

domingo, 2 de enero de 2011

Alimentos orgánicos, aliados de la salud y del medio ambiente.

Los productos orgánicos, han sido considerados durante mucho tiempo un lujo. Sin embargo, se está demostrando que es posible producirlos de forma masiva para obtener precios cada vez más accesibles y así llegar a más consumidores en busca de una mejor calidad de alimentación y de un mayor respeto por la ecología.

Desde los comienzos de la agricultura industrial, los productores han tratado de reducir costos, de minimizar la superficie explotada y aumentar el rendimiento por hectárea, pero ¿a qué costo?, al costo de emplear una cantidad cada vez mayor de productos químicos para abonar las extenuadas tierras, acelerar el crecimiento de vegetales, cereales y apurar la cosecha.

La crianza de animales de granja ha seguido un proceso de industrialización similar. Los compuestos que se elaboran para su alimentación están fabricados, en sus variedades más económicas, con hormonas que apresuran el engorde para llegar más rápido al mercado. Estas hormonas quedan en altas concentraciones de manera residual en la carne que luego servimos en nuestra mesa, se sospecha que pueden ser causantes de gran cantidad de enfermedades. Sin embargo no podemos dejar de consumir estos alimentos esenciales en una dieta sana y equilibrada.

La buena noticia es que, cada vez más, pequeños y medianos productores están optando por prácticas orgánicas para la obtención de vegetales y la crianza de animales de granja, dejando de emplear sustancias artificiales e inorgánicas como abonos fosforados u hormonas. Los productos orgánicos superan ampliamente a los industrializados en calidad, en los alimentos que no han recibido sustancias artificiales e inorgánicas, gusto, aroma, textura y hasta color son notablemente distintos porque conservan sus cualidades naturales.

Por otro lado, las prácticas orgánicas se integran al cuidado de la ecología y medio ambiente. Los animales son alimentados primeramente con especies vegetales en estado “puro” como pasto, semillas, y forraje, a diferencia de los animales industrializados que ingieren compuestos elaborados o alimentos balanceados a los que se les han añadido antibióticos y hormonas que persiguen el aumento de peso de los animales para la faena. La diferencia entre ambos tipos de crianza es notable y se ha comprobado que los pollos criados de manera orgánica engordan al mismo ritmo que los industrializados, con la ventaja de que la tasa de enfermedad o epidemias aviares es menor y la calidad del producto final es superior.

Podríamos concluir pensando que, la crianza orgánica de animales es una práctica más benévola porque respeta sus necesidades sin someterlos a regímenes crueles de alimentación intensiva y hacinamiento. Esto se traduce en una carne más limpia de impurezas y sustancias tóxicas que mejora sensiblemente en calidad, reduciendo su índice de grasa, tornándola más sabrosa, apetecible y rica en nutrientes y vitaminas que alcanzan un nivel de concentración mayor.

La alimentación orgánica ya no es un lujo sino una elección de vida más saludable y cuidadosa del planeta.

martes, 28 de diciembre de 2010

Los quesos ecológicos tienen menos ácidos grasos que los tradicionales.

Un estudio realizado por varios profesores del Campus de Zamora de la Universidad de Salamanca ha demostrado que los quesos ecológicos no sólo no tienen nada que envidiar a los producidos tradicionalmente sino que, además, son “más sanos”. La investigadora principal de la investigación Influencia del sistema de producción ecológico en la calidad del queso de ganado ovino, Isabel Revilla, explica que han observado un cambio “en el perfil de los ácidos grasos del queso y eso creemos que es muy importante, porque el queso es un producto con muchas grasas y muy rico en grasas saturadas, que son las más perjudiciales para la salud. Sin embargo, con el cambio a producción ecológica, se reducen estos ácidos grasos, porque hay más insaturados y eso hace que estos quesos sean más sanos”.

Revilla comenta que aún están analizando los resultados de la investigación, pero que ésta ha sido la primera conclusión, y “respalda la hipótesis inicial que teníamos, es decir, que es positivo el cambio a la ganadería ecológica porque, además, los catadores no aprecian cambios en el resto de características, el queso es muy parecido pero la composición de ácidos grasos es mejor y más saludable en los ecológicos”.

Isabel Revilla es profesora titular del Área de Tecnología de Alimentos de la Universidad de Salamanca en la Escuela Politécnica de Zamora, en la que imparte clase en la Ingeniería Técnica Agrícola. La investigadora comenzó con esta investigación hace casi cuatro años, como fruto de la colaboración con un veterinario que realizaba la adaptación de explotaciones ganaderas convencionales a ecológicas. “En Castilla y León sólo había dos explotaciones ecológicas y las dos en Zamora, en Fariza y en Cibanal de Sayago, por lo que nos interesaba ver que la transformación de tradicional a ecológico supone una mejora en cuanto al respeto al medio ambiente, el bienestar animal y no repercutía negativamente sobre la calidad de los productos, pero había que comprobar esa hipótesis”, matiza.

El principal problema para los ganaderos que quieren transformar su explotación a ecológica es el aumento tanto de la carga de trabajo como de los costes, “porque necesita una mayor extensión de pastos y los piensos también tienen que ser ecológicos y son más caros, pero creemos que se debe informar de que hay beneficios tanto para el medio ambiente como para la calidad del producto”, señala.

Explotaciones

Revilla detalla que hay dos tipos de explotaciones ecológicas, “las intensivas, en las que los animales están metidos en una nave o un establo, o extensivas, en las que están los animales pastando fuera, en el campo o el monte”.

La investigadora resalta que este proyecto, que está cerca de su finalización, “ha sido nuestra manera de apoyar a las ganaderías ecológicas, para demostrar no sólo que el producto final era igual de bueno que el del resto de explotaciones, sino que era mejor”.

Ahora este equipo de investigadores continuará con proyectos vinculados al queso, “pero también al cordero ecológico y a los vinos de la Denominación de Origen de Toro, que son las otras líneas de investigación que tenemos en marcha”.

Fuente: http://www.ecoticias.com/

sábado, 25 de diciembre de 2010

MENÚ NAVIDEÑO ECO-NÓMICO.

Optar por alimentos ecológicos y de temporada para confeccionar los menús navideños no solo protege el medio ambiente, también es más barato y saludable, según la plataforma France Nature Environement, que agrupa a 3.000 organizaciones francesas para la protección de la naturaleza, informan a través de su página web.

Para demostrarlo, la organización elaboró un menú ecológico formado por alimentos como ostras, truchas y verduras de temporada, todos ellos de producción local y biológica, envasados utilizando un mínimo de embalajes, que tuvieron un coste por comensal de 17,17 euros y generaron unas emisiones de CO2 de 3 kilos.

Para el segundo menú se utilizaron alimentos de producción estándar, entre ellos salmón ahumado, espárragos, foie-gras y capón, algunos de ellos de importación, por lo que habían recorrido cientos de kilómetros hasta llegar a Francia, siendo su coste de 23,73 euros por persona y las emisones de dióxido de carbono generadas de 14 kilos.

La organización añade que el primer menú, al estar libre de conservantes y pesticidas también es más saludable que el segundo, que si los contenía.

Para hacer más ecológicas las comidas y cenas de estas fiestas navideñas, FNE también recomienda ajustar las compras a las necesidades para evitar sobrantes; optar por los vinos de producción biológica, en cuya producción no se usan pesticidas, y evitar las frutas exóticas procedentes de países lejanos y el agua mineral, que requiere transporte y embotellado, por lo que resulta más contaminante que usar el agua de la red.

M.R/Servimedia

jueves, 23 de diciembre de 2010

Consumo ecológico en Navidad.

Las fiestas navideñas no tienen por qué ser sinónimo de despilfarro. Asumir una serie de pautas de consumo ecológicas no solo permitirá reducir el impacto en el medio ambiente, sino que además se traducirá en un importante ahorro para el bolsillo.

Compras ecológicas

Un primer paso en el consumo ecológico y económico navideño consiste en rechazar, siempre que se pueda, las bolsas de plástico de usar y tirar y, en todo caso, aprovecharlas al máximo, reutilizarlas o llevar de casa bolsas de tela o carritos de compra. En los desplazamientos, utilizar el transporte público o compartir el vehículo puede ayudar a mitigar la contaminación causada por el uso del vehículo privado.

En el apartado de alimentación, es preferible acudir a productos frescos y de temporada y, a poder ser, elaborados de forma local. En el caso de los productos perecederos, se pueden conservar en el congelador para que aguanten más tiempo. De esta manera, se reduce la cantidad de dinero gastada, la generación de residuos y su correspondiente impacto ambiental.

Los regalos ecológicos permiten ser respetuosos con el medio ambiente y originales. Un viaje de ecoturismo será un regalo sorprendente para que sus destinatarios gocen de unas navidades diferentes. En cuanto a los juguetes, además de priorizar los de carácter educativo y valores de respeto y cuidado del medio ambiente, conviene fijarse en que estén fabricados con materiales reciclados y reciclables. Si resulta misión imposible no regalar un juguete a pilas, se puede recurrir a las recargables que no contengan plomo.

Símbolos navideños

Árbol de Navidad natural o artificial: ésa es la cuestión. Ambos tienen ventajas e inconvenientes medioambientales, pero en cualquier caso, una utilización responsable ayudará a reducir su impacto. Conseguir los árboles naturales con raíces y suficiente cepellón (tierra adherida), regarlos y alejarlos de la calefacción puede mantenerlos con vida hasta que se depositen en un punto de recogida tras el periodo festivo. Un árbol artificial de buena calidad y elaborado con materiales respetuosos con el ambiente puede durar muchos años.

En cuanto a los adornos navideños, una opción es elaborarlos en casa a partir de materiales reciclados. Los pequeños del hogar pueden así disfrutar de esta distracción, que sirve además de estímulo para proteger el medio ambiente.

Por su parte, las luces navideñas pueden dosificarse mediante temporizadores y lámparas de bajo consumo. En el momento de enviar tarjetas de felicitación, los más tradicionales pueden decantarse por ejemplares elaborados con materiales reciclados y de carácter solidario, mientras que los usuarios de Internet pueden utilizar el correo electrónico o las felicitaciones virtuales.

Las siete erres, también en Navidad

Las fechas navideñas son uno de los momentos del año más intensos en la generación de residuos: cada día se generan dos kilos de basura, de los cuales la mitad son envoltorios y embalajes, según Ecologistas en Acción. Por ello, la política ecológica de las siete erres tiene que estar todavía más presente entre los consumidores.

Comprar lo necesario, prescindir de los envoltorios superfluos y los envasados en bandejas de plástico o poliestireno, o evitar los productos de "usar y tirar", como manteles de papel y vasos de plástico, son algunas de las primeras medidas en la reducción del impacto medioambiental. Una vez que se tiene un producto, se debe alargar al máximo su vida útil y reaprovecharlo para evitar que acabe en la basura. Y cuando llegue ese momento, separar los residuos de forma correcta para que su reciclado sea lo más eficiente posible, como explica la Escuela de Reciclaje de EROSKI CONSUMER.

Ahorrar en energía

El gasto energético es otro de los conceptos que también se dispara en Navidades: los expertos calculan que el consumo de electricidad se incrementa hasta en un 20%, sobre todo por un mayor uso de la calefacción y la luz. Para reducir este gasto y su correspondiente impacto medioambiental, se pueden asumir diversos consejos.

Se pueden utilizar bombillas de bajo consumo, sistemas basados en energías renovables o aparatos que consuman poca electricidad, o que incluso no la necesiten. Un buen regalo para ahorrar energía a partir de estas navidades puede ser un electrodoméstico eficiente de clase A o superior (A++). El gasto en calefacción también se puede reducir si se enciende lo necesario, tanto en temperatura como en tiempo.

ALEX FERNÁNDEZ MUERZA - www.consumer.es – EROSKI