lunes, 27 de septiembre de 2010

Algamar presenta sus algas con sello ecológico.

Hace ya 13 años que se montó durante la edición de Feria Biocultura de Madrid de 1997 el primer stand de algas en la historia de las ferias ecológicas de España. Eran los inicios de Alagamar como empresa especializada en algas alimentarias. En la próxima edición de la feria, un viejo anhelo se hace realidad: las algas silvestres del país, recogidas en las costas gallegas de forma manual, llevan el aval BIO de la Unión Europea y están certificadas por la Autoridad de control correspondiente, que es el Consejo Regulador Ecológico de Galicia.

Las podremos ver en el pabellón de Cristal de la Casa de Campo, del 4 al 7 de noviembre.

La normativa europea que regula la certificación ecológica para las algas entró en vigor el 1 de julio de 2010, según el Reglamento (CE) nº 710/2009 de la Comisión, con fecha de publicación del 5 de agosto de 2009.

Ya en el año 97, Algamar solicitó al Ministerio y a las Autoridades de Certificación que las algas fueran reconocidas como producto ecológico, pero tuvieron que pasar 13 años para que saliese a la luz una normativa expresa, en cuyo borrador también participó esta empresa gallega, aportando sus propuestas a la Unión Europea en octubre del año 2008.

Hasta hoy, las algas de hecho estaban presentes como alimento bio en las ferias ecológicas de referencia, desde la propia Biocultura en España hasta Biofach en Alemania, y los productos de agricultura ecológica podían llevar algas entre sus ingredientes. Pero las algas en sí mismas carecían del sello oficial de “producto ecológico”, pues los organismos de certificación en Europa sólo tenían competencias en productos de tierra (agricultura, ganadería y derivados).

Sin embargo ¿quién más ecológico que las algas? Ellas sólo necesitan el océano y el sol para crecer.

Estos vegetales marinos, que crecen por sí mismos en las aguas oceánicas, son los primeros seres que aparecieron en este planeta, hace nada menos que 3.200 millones de años, cuando en tierra firme todavía no existía la vida. Tuvieron que pasar 2.800 millones de años más hasta que la vida se inició fuera del mar. Las algas fueron las “creadoras” de la función clorofílica, a partir de la luz solar, el dióxido de carbono del aire y el oxígeno del agua. (1) Se han registrado más de 25.000 especies de algas en el mundo.

En Galicia se han registrado hasta 60 especies interesantes por sus propiedades, que son citadas en las publicaciones científicas de la Xunta de Galicia (2). Sus tamaños al natural son muy variados, desde varios centímetros hasta varios metros, llegando a formar espesos bosques de diferentes colores, en lo que se reconoce como el mayor jardín submarino del Sur de Europa.

Según el nuevo Reglamento europeo, para que las algas silvestres puedan certificarse, habrá una estimación inicial de la biomasa, la recolección se llevará a cabo de forma que las cantidades recolectadas no tengan un impacto significativo en el estado del entorno acuático, que se tengan en cuenta medidas para garantizar que las algas se regeneran, los tamaños mínimos y los ciclos de reproducción.

Los operadores de algas deben demostrar que se lleva a cabo una gestión sostenible en las zonas de recolección.

También se recoge en el Reglamento la actividad de “cultivo” de algas, que es una fase en la que están muchos productores de países asiáticos, por ejemplo, por tener una fuerte demanda interna y también internacional. Este sistema ya ha sido probado en Galicia hace años, coordinado por la Universidad de Santiago y de la Coruña con muy buenos resultados. Esta etapa correspondería al paso siguiente en la producción de algas, cuando lo requiera la demanda de los consumidores y la disponibilidad de los recursos renovables de algas lo aconsejen.

En este momento están ya reconocidas y certificadas como alimento ecológico en Galicia las siguientes algas:

- Kombu
- Kombu rápida (ó Kombu real)
- Espagueti de Mar
- Wakame
- Nori
- Dulse
- Algas para ensalada (una mezcla de las 3 anteriores)
- Alga “Musgo”


Todas ellas son silvestres y crecen en las costas atlánticas.

Finalmente se cumplen las palabras de una reconocida estudiosa de las algas del país, la Profesora Julia López, titular de Nutrición y Bromatología en la Facultad de Farmacia de la Universidad de Santiago, que concluyó sus investigaciones diciendo: “Estas algas reúnen las características esperadas de un alimento saludable”. (3)

Esta certificación ecológica, además de un hito histórico en el mercado de las algas, es un reconocimiento más a un trabajo pionero y respetuoso con los recursos renovables, que ha recibido el Premio Biodiversidad el año pasado.

Clemente Fernández Sáa. Co-fundador de Algamar / Ftotografías: Algamar

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